Revista

Fractura de cadera en ancianos

Ortopedia

Autor: Fecha:

Fractura de cadera en ancianos

Las fracturas de las extremidades en los pacientes ancianos son muy frecuentes. La fractura de la cadera o el fémur proximal son de las más frecuentes, estas aumentan en forma exponencial después de los 80 años. La osteoporosis, aumenta la fragilidad del hueso y favorece a la fractura de cadera en pacientes ancianos.

La incidencia de las fracturas por 10.000 habitantes, más frecuente en ambos sexos se encontró en la cadera, seguido por fracturas en el extremo distal del radio y el extremo proximal del húmero. Un estudio epidemiológico realizado por Baron, en los Estados Unidos entre 1986 y 1990, reportó un 5% de toda la población mayor de 65 años, encontrando predominio de fracturas en el extremo proximal del fémur en mujeres de raza blanca.

La mayoría de las veces es un trauma de baja energía, por una caída, debida a las alteraciones neuromusculares propias de la edad (perdida del equilibrio, problemas de visión), la oscuridad de la noche cuando se levantan al baño, además la característica de la caída y la contextura física de la persona aumentan la probabilidad de que se fracturen la cadera. Resultados obtenidos en estudios recientes demuestran que el uso de apoyo externo (bastón, caminador), disminuye el riesgo de fractura. Algunos factores de riesgo podemos mencionar en la siguiente tabla.

Condiciones del paciente.
El paciente anciano con fractura de cadera puede pre­sentar al momento del evento traumático un estado de salud en tres categorías diferentes:

  1. Personas en buen estado de salud. En este grupo se encuentran el 65% de la población mayor de 60 años. Son personas sin mayores problemas patológicos, con una gran actividad que les permite continuar realizando sus labores habituales con total independencia.
  2. Personas frágiles. Representan el 20% de la población mayor de 60 años, se consideran todas las personas mayores de 85 años; y las personas más jóvenes con estados patológicos con un acelerado envejecimiento, por problemas para la marcha, la audición y la visión. Son personas con alto riesgo de perder su autonomía o independencia, con problemas nutricionales, cog­noscitivos e incapaces de realizar los actos de la vida cotidiana.
  3. Personas dependientes. Constituyen el 15% de las personas de edad. Son todas aquellas que presentan la enfermedad de Alzheimer severa, que viven en casa de ancianos u hospitales de larga estancia. En este grupo de pacientes es muy frecuente encontrar problemas nutricionales, anemia y problemas serios de locomo­ción.

Hay muchos factores descritos en la literatura que au­mentan la morbilidad y mortalidad del paciente anciano con una fractura del extremo proximal del fémur. El antecedente de una neoplasia, enfermedad neuropsiquiátrica, o un acci­dente cerebro vascular, son estadísticamente significantes.

Las fracturas de la cadera, se clasifican para definir pronostico y tratamiento según en el sitio del trazo de la fractura del extremo proximal del fémur en fracturas intracapsulares (cabeza y cuello) y extracapsulares (intertrocantéricas y subtrocantéricas).

Radiografia de fractura de cadera en ancianos

Existe consenso en que el paciente anciano debe evaluarse integralmente y com­pensarse su estado patológico para ser intervenido quirúr­gicamente tan pronto como sea posible. Para la mayoría de los autores, las fracturas de cadera deben estabilizarse en las primeras 24-48 horas y los casos donde hay una contraindi­cación para la Cirugía, no deben diferirse más de seis días, evitando de esta manera el mayor deterioro del paciente, mayor riesgo de morbilidad y mortalidad.

La cirugía consiste en reducir la fractura y fijarla con tornillos, placas, y clavos; además de realizar reemplazo de la articulación de la cadera (reemplazo total de cadera, hemiartroplastia). Esto varia, dependiendo del tipo de fractura, su desplazamiento, el tiempo transcurrido desde la fractura hasta el procedimiento quirúrgico, la edad del paciente, su pronóstico funcional y la calidad del hueso.


Radiografia de fractura de cadera en ancianos

Aunque el tratamiento ideal de las fracturas del fémur proximal sigue siendo controversial, la artroplastia es una de las opciones disponibles con la que cuenta el Cirujano de Cadera para manejar este tipo defracturas asociadas a artrosis previa, mala calidad ósea o gran conminación e inestabilidad y que no sean buenos candidatos para la reducción abierta y la fijación interna. Algunos autores creen que la artroplastia total se tolera bien y tiene mejores resultados funcionales a largo plazo en comparación con la hemiartroplastia.

El pronóstico funcional del paciente depende del tipo anatómico de la fractura del extremo proximal del fémur y de la técnica utilizada como tratamiento definitivo. Los resultados funcionales se evalúan mejor respecto al desempeño en la marcha y la aptitud para realizar actividades cotidianas y la autonomía en la vida después de la fractura.

Factores de riesgo para la fractura de cadera.

  • Edad de 50 años o más.
  • Sexo femenino, raza blanca.
  • Residencia en el ámbito urbano.
  • Consumo de cigarrillos.
  • Consumo excesivo de alcohol o cafeína.
  • Sedentarismo.
  • Antecedentes de fractura de cadera.
  • Pérdida significativa de peso en la edad adulta.
  • Uso de medicamentos psicotrópicos.
  • Demencia senil.
  • Posmenarquia.
  • Residencia en alguna institución.
  • Osteoporosis.
  • Consumo insuficiente de calcio en la dieta.

Ortopedia y Traumatología Cirugia Reconstructiva y Reemplazo Articular De la Cadera y la Rodilla


Autor

¿Médico? Inscríbase aquí